Login with Hive Keychain
Enter your Hive username to sign in securely.
Welcome to HiveComb
HiveComb runs on Hive — an open, decentralized blockchain where your posts, votes, and communities belong to you, not a company. To get started, follow these steps:
Create a Hive account
Set up your free account — it only takes a minute.
Install Hive Keychain
A browser extension that securely signs your transactions — your keys never leave your device.
Refresh & log in
Once Keychain is installed, refresh this page and click Login again.
Need help? Join our Discord and we'll help you get set up.
No account? Create one
Having trouble creating your account? Come to our Discord and we'll get you set up.
No posts found
Try adjusting your filters or wait for the worker to classify more posts.
No posts found
Try adjusting your filters or wait for the worker to classify more posts.
No posts found
Try adjusting your filters or wait for the worker to classify more posts.
Welcome to HiveComb!
Choose your default filters to see the content you care about most.
Languages
Categories
Sentiment
La desconocida - Relato
En algún lugar del mundo, alguien despierta. La extraña sensación se le ha quedado grabada y la acompaña fuera de casa, los pensamientos son tan ruidosos que ha olvidado hablar, pese a su funcionalidad, en torno suyo se construye una celda de la que es prisionera.
Ed piensa que es difícil andar con ese peso a cuestas. Piensa que la extraña debería sentirse menos sola. Piensa y piensa lo que quiere, pero por más que piense, sus pensamientos no la alcanzan, tan diferente a los de ella a él.
Hacía unos meses que había empezado a sentirla. Desde la distancia, los pensamientos de alguien murmuraban. Las primeras semanas habían sido confusas, pero conforme pasaba el tiempo se iba acostumbrando, y más que acostumbrado, no recordaba haber vivido de otro modo.
No entendía el origen de aquella conexión, y empezó a preguntarse qué tanto podría durar. No tenía una respuesta para eso, más que no querer que acabara. La obsesión pobló sus días, invadió sus horas, atormentó sus noches.
Días de dureza, de cansancio, de incertidumbre y desesperación. De vagar sin respuestas. De no saber qué hacer. Hasta que... Decidió buscarla.
Hacerlo no era nada fácil, de hecho, parecía imposible. Por dónde empezar a buscar una desconocida que sentía dentro suyo, una idea tan imposible como caminar bajo el mar.
Aún así, tenía la certeza de reconocerla entre la multitud. Sabía quién sería cuando la tuviera delante.
De ese modo empezó. Al cabo de los días, aún disfrutaba su viaje de búsqueda. Al cabo de los días podía sonreír. No tenía ojeras. Ni ese desánimo que lo acompañó hasta el día de hoy, dónde finalmente la halló.
Sucedió en un lugar nuevo y desconocido, poblado de personas que iban y venían, a su pesar. Ed ya no quería saber nada de gentes, no solo estaba abatido sino sintiendo un profundo temor.
La desconocida no se había marchado, seguía palpitando, existiendo. Tan dentro suyo, que empezó a creer que era irreal. Que estaba perdiendo la cordura.
Huyendo de la plaza abarrotada se sentó en un callejón. Después de sus pensamientos amargos se le ocurrió una idea, y dibujó en un papel cómo creía que sería ella, la desconocida.
Se concentró tanto que tenía el ceño fruncido, y se olvidó por un momento de todo. El papel que absorbía sus temores, sus certezas, sus sentimientos, su locura, también se llevaba la desesperación. Consolaba a su alma de forma extraña, única.
Cuando el dibujo estuvo terminado, y lo sostuvo para observarlo, sonrió aliviado al darse cuenta que sí, conocía a la desconocida que gritaba dentro de él.
La bautizó con un nombre. Y, con un bolígrafo empezó a relatar sus aventuras, página por página. Él no escribía su historia, ella se la contaba como había sucedido.
Se marchó de aquella plaza y se encerró en el cuarto de hotel. Ahora que había encontrado a Misha, quería hablar, y no había tiempo que perder.
Report Misclassification
Why is this post incorrectly classified?
Comments
3 commentsGracias 😊
Dejo de ser desconocida para llevar un nombre, ¡buena historia!
saludos